Falta de mercado. Crisis de oferta. Dificultades de acceso al crédito.
Altas tasas de interés. Elevado costo financiero. Escasa participación
en el comercio internacional. Caída en la actividad industrial y en
las exportaciones. Problemas de competitividad. Alto endeudamiento.
Etc., etc..
Podríamos seguir enunciando características típicas de las Pymes en
la Argentina de nuestro tiempo. Acaso este diagnóstico no es propio
de nuestro país en relación con el resto del mundo?. Por esto en el
contexto internacional la Argentina en su conjunto, es un país en vías
de desarrollo, o país menos desarrollado, equivalente a lo que sería
una Pyme fronteras adentro.
En el comercio internacional, las estructuras económicas y financieras
internacionales, los organismos de "cooperación" internacional (FMI,
Banco Mundial) y los "acuerdos" (ex GATT hoy OMC) han pergeñado un sistema
que parece diseñado a incrementar las diferencias existentes entre las
naciones. A través de la "globalización" se observa como rasgo sobresaliente
una cada vez más injusta distribución de la riqueza. Mediante el sistema
de "libre comercio" (al que EEUU "líder", "ejemplo" del mismo, evade
cada vez que quiere proteger a su industria, como en el reciente caso
de la aplicación de derechos antidumping, que llegan hasta el 177%,
a la chapa laminada en frío proveniente de siete países entre ellos
la Argentina, o protegiendo a sus productores de la miel y los limones
argentinos!!!) se impone la apertura indiscriminada de los mercados
de los países más débiles, mientras que los más fuertes subsidian y
protegen sus industrias. Este sistema que de hecho ha beneficiado a
pocos, que ha permitido que los ricos fueran cada vez más ricos y que
mantiene mas del 30% de la población mundial en niveles de pobreza,
ha sido en definitiva un modelo de exclusión económica y social.
Las políticas de mercado impuestas por las instituciones financieras
internacionales y aceptadas sin ningún espíritu de crítica por parte
de numerosos líderes políticos, han en cierto grado mejorado la situación
macroeconómica, pero igualmente han excluido del mercado a gran parte
de la población.
La paradoja es que este modelo aplicado por las naciones más poderosas
del mundo en detrimento de los más pobres, es similar al que aplicaron
las autoridades económicas en nuestro país en la última década. La Argentina
pide acceso a los mercados internacionales, solicita créditos para poder
financiarse y choca con la dureza de los más poderosos. No se dan cuenta
nuestros gobernantes que lo mismo le sucede a nuestras Pymes cuando
se dirigen a ellos solicitando generar mercado interno con una política
comercial que resguarde la producción nacional, acceso al crédito, reducción
en las tasas de interés y políticas activas que permitan mejorar la
competitividad del sector industrial exportador?.
De la misma manera que las autoridades económicas reclaman antes los
poderosos del mundo igualdad de derechos y condiciones, también dichas
autoridades deben responder a similares reclamos por parte de las Pymes
y de las economías regionales.
La economía debe estar al servicio del hombre, y no a la inversa. Es
el momento de tomar decisiones políticas.
"Así como la guerra es demasiado importante para dejarla solamente en
manos de los militares; la economía es demasiado importante para dejarla
solamente en manos de los economistas".
"Con la democracia se obtiene mayor libertad y, por lo tanto se mejora
la eficacia económica, se debe propender a una toma de conciencia ética
de la economía, poniendo ésta al servicio y bienestar de toda la población".
"Se debe implementar una alianza, una ALIANZA ESTRATEGICA CONJUNTA entre
el ESTADO (creando el marco y las condiciones necesarias que permitan
desarrollar estrategias exportadoras), el SECTOR PRODUCTIVO (dando contenido
a ese marco, produciendo y exportando) y las AREAS DEL CONOCIMIENTO
(Investigación más Desarrollo, revolución tecnológica, vinculación Universidad-Empresa)
que permita construir una sociedad más justa, equitativa y solidaria.