¿Los
que hacen y los que festejan sabrán que hacen y qué festejan? La posición
asumida frente a la deuda externa: No la pago de puro guapo que soy.
No es una parada gratuita. El que hace la parada lo sabe.
Los que festejan no.
Para el comercio exterior la parada será insidiosa, no en el porvenir
sino en el aquí y ahora. Los que festejan creen que sólo importamos
mercadería suntuaria.
Desconocen la importación de insumos para incorporarlos al proceso
industrial.
¿Qué exportador extranjero aceptará una carta de crédito abierta por
un banco establecido en nuestra Patria, cuál será el banco extranjero
que se anime a confirmarla?
Los que festejan ¿saben el costo de la apertura de una carta de crédito
o creen que los importadores la dejaron de utilizar por barata?
Sólo podrán importar las filiales de la empresa Transnacionales (Multinacionales
en realidad ya no existen; tampoco existen las naciones) porque sus
casas matrices arreglarán el problema.
Esa parada de guapo, propia del personaje de Eichelbaum, llega con
cien años de desfasaje.
No es una parada popular sino meramente populista que lesionará aún
más a la industria nacional, a la poca que queda en pié.