Mientras
los hombres que representan la República Argentina en la cumbre de Ministros
y Presidentes del MERCOSUR, abandonan la misma en forma sorpresiva,
seguramente por considerar que estaban fuera de sus posibilidad
participar en los encuentros con sus pares ante la falta de autoridad
a quien responder; los presidentes Fernando Cardoso y Jorge Battle,
fueron los primeros en impulsar un fuerte apoyo a la República Argentina.-
Pero
esa respuesta diplomática, tendrá sustento o simplemente será
el famoso juego de abrazar a quien esta sufriendo, mientras se busca
nuevo rumbo para las situaciones que se están viviendo.
Argentina
sabe que debe respirar muy profundo para solucionar la crisis interna
y recién luego, afrontar los problemas que hacen al dialogo
con sus socios, que desde tiempo atrás, reconoce no pocos inconvenientes.
No
hay que ser un gran estadista para darse cuenta que el éxito de los
bloques integrado por Estados, dependen primordialmente
de la política económica que todos sus integrantes deben pactar.
Desde
que comenzó el proceso del Mercosur, la Argentina fue dirigida
por cuatro presidentes; una recesión de escala mayúscula; ideas diferenciales
en cuanto a como encarar las posturas con sus socios y un desequilibrio
político interno sumamente significativo. Indudablemente, esto afecta
al Mercosur en una instancia negociadora con la “Unión Europea”
el Nafta u otros bloques.-
Es
entonces, cuando las pretensiones e intereses de cada Estado, dejan
de pertenecer a una conjunción de ideas y acuerdos y se deben
ver, con la necesidad de una diferenciación existente entre cada
estado parte, para no perder las oportunidades internacionales
que por caso se presentan en el concierto de las naciones.
En
este sentido, Cardoso desde siempre ha pregonado con su deseo de ser
el pilar del Mercosur, el negociador con otros bloques y la cabeza de
esa gesta.
Pero
actualmente, su anhelo se puede frustrar por un socio que padece
una crisis económica, social y política de mayúscula envergadura,
y es cuando, no sorprende, que el eje
de su discurso haya girado en torno a una marcada diferenciación de
su país con respecto a la crisis generada por la caída de la administración
de Fernando De la Rúa y de esta forma, señalar que "la crisis
argentina no contaminará a Brasil, ni económica ni institucionalmente".-
Menos aún, que el gobierno de Brasil haya llevado a la última cumbre la propuesta de flexibilizar el Mercosur.
Es decir, permitir que cada socio del bloque haga acuerdos bilaterales
con terceros mercados ( Unión Europea; Nafta; Estados Unidos;
China; México, etc), sin necesidad de compartir esas negociaciones con
los demás integrantes del Mercados Común.
No
existe duda que Brasil ante la magnitud de la crisis Argentina quiere
salvar su comercio exterior, buscando por su cuenta nuevos socios
comerciales; pero no debe olvidarse que ese país ha soportado grandes
crisis y que Argentina siempre supo mantenerse, a pesar de todo, incondicional
como socio e inflexible ante propuestas unilaterales que desde Estados
Unidos y otros bloques emanaban en forma diferenciada con el Mercosur.-
Durante
siete días Argentina tuvo un presidente que ha destacado la necesidad
de “hechos, hechos”, sirva entonces esa expresión, para con los socios
del Mercosur, a efectos que comprendan que, el apoyo debe observarse
frente a “hechos, hechos” y no mediante alientos diplomáticos, con la
mirada puesta hacia otro rumbo.-
Y ahora, con la nueva administración que advierte de la importancia
del MERCOSUR, esperemos que llegue la cordura y triunfe lo mejor para
el bloque del sur.
por
AduanaNews