En
el ya pasado 2001 el transporte de carga ha sufrido grandes presiones
que han puesto al sector en una crítica situación comercial, producto
de factores nacionales e internacionales.
El no
muy lejano 11 de setiembre de 2001, perturbó en forma mayúscula los
costos de seguros en el transporte de las aerolíneas; la inseguridad
llevó a una escala de mayor valor a las pólizas que
afectaron a las líneas aéreas y con ello al transporte de carga.
Además,
se le debe sumar que la crisis Argentina y las medidas impuestas por
el ex. Ministro de Economía Domingo Cavallo, dio un gran golpe
al sector.
La medida
conocida como “el corralito” y “el control de ingreso y egreso
de divisas”, perturbó las transacciones en este sector como en
todo el “comercio exterior”, atento la imposibilidad de pago de los
respectivos compromisos por el transporte internacional.
La deserción
por parte del Estado al pago de las obligaciones al exterior,
que el ex presidente Rodríguez Saa manifestó y declaró ante
el mundo, agravó la situación aún más, al crear inseguridad internacional
de cumplimiento de las obligaciones públicas, y consecuentemente privadas
también. Aspecto éste, que llevó a la modificación no solo de
costos sino también de nuevas condiciones de contratación, distintas
a las existentes y que modifican aspectos operativos y comerciales (formas
de pago, tiempos de abono, etc.).
En 2002
la Argentina comenzó con un nuevo Presidente, que si bien ya ha
destacado la intención de reprogramación de la deuda externa y
el inicio de nuevas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional
(atento información del Ministerio de Economía), no se ha negado
el cese de pago de la deuda externa, que el último primer mandatario
de 2001 ha dejado sentado como cuestión primaria. Más si destacamos
que ya diferentes obligaciones vencidas en diciembre y enero no se han
abonado, no existe duda que el “default” ha llegado y con ello, la continuidad
lamentable del efecto que se tuvo en 2001 y que perturba tanto a este
sector como al comercio exterior todo.-
Pero
también es cierto, que el mundo entero ha dado el apoyo a la Argentina;
la bolsa a mostrado una suba importante, el riesgo país se ha reducido;
si estos factores son mediciones reales, podría considerarse que el
año que recién inicia su marcha presenta un mejor panorama que los últimos
cuarenta y cinco días.
En
tal sentido, es de esperar que el sector de transporte también
sea materia de especial preocupación de las autoridades económicas,
o al menos, aplicar paños fríos para calmar tanta incertidumbre.